Activa tu vida

Debemos aumentar nuestra actividad física dentro de nuestra vida cotidiana. No hace falta realizar un deporte de competición, sino que basta con modificar algunos de nuestros hábitos, como usar la escalera en lugar del ascensor o el transporte público en lugar del coche. Con ello contribuimos a mejorar la salud y a un mayor gasto de energía.

En tu tiempo de ocio elige actividades que supongan gasto de energía en vez de aquellas que apenas suponen movimiento.



El ejercicio más adecuado en el control de peso es el de intensidad moderada, realizado de manera habitual (y no esporádicamente) y de duración prolongada, porque este tipo de ejercicio ayuda a quemar grasa. Si nuestro tiempo lo permite, sería bueno caminar una hora al día.

Las personas acostumbradas a realizar algún deporte concreto, deben intentar mantener esta actividad a lo largo de su vida, adaptando la intensidad del esfuerzo a la edad y situación concreta, pero sin abandonar la práctica.

Elige una vida activa en lugar de sedentaria, comprueba en esta tabla cómo se incrementa el gasto energético si aumentamos nuestra actividad física diaria.

(Kilocalorías adicionales asociadas a la realización de la actividad)

-vida sedentaria
+ vida activa
-Usar el túnel de lavado para lavar el coche 0 -Lavar el coche manualmente 150
-Subir 3 pisos en ascensor 0,3 -Subir 3 pisos por la escalera 20
-Ver la TV durante 30 minutos 0 -Ver TV pedaleando en bicicleta estática
(30 minutos)
150
-Descansar después del trabajo, leyendo o viendo la TV (1 hora) 0 -Caminar a paso ligero durante 1 hora 200
-Conducir 10 minutos 10 -Hacer el trayecto caminando
(30 minutos)
90


Cuanto más repitamos estas conductas activas, habrá más equilibrio entre lo que consumimos y gastamos.